Sin duda coger tu bici y salir a rodar es una de las mejores actividades para cuidar tu salud. Si lo haces con la intensidad adecuada a tu nivel, es un ejercicio que te ayuda a quemar calorías y bajar de peso, fortalece tu sistema cardiovascular y es un deporte de bajo impacto.
Aunque también es cierto que es interesante conocer ciertas patologías asociadas a la práctica del ciclismo para prevenir posibles problemas o solucionarlos en caso necesario. Cuando hablamos del ciclismo masculino, podemos encontrarnos con problemas de incontinencia urinaria, disfunción eréctil, dolor sobre el nervio pudendo… Vamos a verlo con más detalle:
Presión sobre el nervio pudendo
La posición sobre la bicicleta: con las caderas flexionadas y la pelvis inclinada hacia adelante, se produce una presión en la zona genital. Si esa presión es excesiva, puede causar inflamación, presión sobre los nervios y vasos sanguíneos que irrigan la zona.
Otro problema común en el ciclismo en la presión sobre el nervio pudendo, conocido como “síndrome del ciclista”. Se produce porque la postura sobre la bicicleta hace que la parte delantera del sillín presione sobre él. Y tiene mucha incidencia sobre todo a nivel profesional o en aquellos aficionados que pasan muchas horas sentados sobre la bici.
Síntomas: dolor en la zona perineal (desde el pene hasta el ano), aunque puede tener irradiaciones hacia el escroto. Su aparición puede ser espontánea o mantenerse en el tiempo con períodos de ausencia de dolor. En ocasiones va asociado con incontinencia urinaria o disfunciones sexuales.
Disfunción eréctil
Cuando rodamos en bici el peso del cuerpo de concentra en la zona del periné, ejerciendo presión sobre los nervios y vasos sanguíneos que se dirigen al pene, afectando así a dos elementos esenciales para la erección.
Estenosis uretral
Está asociada con dificultades de orinar y se debe a la presión ejercida en el periné.
Recomendaciones para la prevención de estos problemas
Tal y como comentamos al inicio del post, la práctica de ciclismo es un ejercicio muy recomendado para mantener el cuerpo (y la mente) sanos. Pero siempre hay que seguir una serie de consejos para minimizar esa presión que produce la postura sobre la bici y prevenir futuros problemas.
Por ejemplo, ajustar correctamente la altura del sillín y del manillar. Prestar atención al sillín que elegimos: infórmate sobre sus características técnicas y busca consejo profesional para elegir el más apropiado a tus necesidades. Procura que el equipamiento sea adecuado al tipo de ejercicio que vas a hacer.
Además, es esencial fortalecer el suelo pélvico, por ejemplo con ejercicios kegel.
Es fundamental informarse y buscar consejo en las tiendas especializadas para disfrutar de tu bici y evitar una serie de problemas que pueden influir en tu salud.
Si quieres ampliar información sobre este tema: Incontinencia urinaria en el ciclismo masculino, problemas asociados